¿Lacan? ¡qué me importa!

Decir o escribir “Lacan”no tiene otro alcance, de mi parte, que el de designar un camino vuelto practicable que nunca cesó de importarme. ¿Por que razón? Me sigue pareciendo que su abordaje de la locura estaba muy bien ajustado a su objeto, es decir desfalleciente, comportando, en lo interno, une extinción, un punto que permanentemente decía “No es eso”, o “eso no marcha”.